Redacción/ Noventa Grados
Morelia, Mich.- 01 de julio 2013.- De enero a junio del presente año, 52 mil 867.75 metros cúbicos de árboles han sido afectados por plagas forestales, lo cual representa un incremento del 73 por ciento en comparación al mismo periodo del año pasado, que reportó 39 mil 672.294 metros cúbicos.
Esos 52 mil 867.75 metros cúbicos representan una superficie afectada de 379 hectáreas, que representan casi el 50 por ciento del total de hectáreas dañadas en el 2012 (766.92).
Lo anterior, según estadísticas proporcionadas por la Comisión Forestal de Michoacán (Cofom), en las que se señala entre los municipios con mayores afectaciones por plagas forestales a Ario de Rosales, con 72 hectáreas en 39 predios; Tancítaro, con 25 hectáreas en once predios; Peribán, con 57 hectáreas en tres predios; Madero, con 26 hectáreas en 22 predios; Tacámbaro, con 29 hectáreas en 17 predios; Salvador Escalante, con 35 hectáreas en 18 predios; y, Uruapan, con 17 hectáreas en siete predios.
Sólo dichos municipios suman una afectación de 36 mil 696 metros cúbicos, en 261 hectáreas y 117 predios, de enero a junio de este 2013.
En el estado de Michoacán las plagas y enfermedades de mayor presencia son los descortezadores, en especial del género Dendroctonus mexicanus; plantas parásitas como el muérdago enano Arceuthobium globosum y Arceuthobium vaginatum; así como los defoliadores.
Éstas afectan principalmente a los pinos y oyameles que se encuentran debilitados por varios factores, entre ellos: sequía, presencia de incendios forestales y por resinación excesiva que está fuera de los parámetros técnicos permitidos por la norma.
Los descortezadores son organismos que se desarrollan bajo la corteza de los árboles, debilitándolos y provocándoles la muerte. Son insectos peligrosos por los daños que ocasionan, pueden afectar cientos o miles de hectáreas.
Mientras que los defoliadores son insectos que se alimentan de las hojas de los árboles, por lo que provocan la pérdida parcial o total de sus hojas, debilitándolos. Si las defoliaciones ocurren años consecutivos, pueden matar a los árboles afectados.
Las plantas parásitas, por su parte, cuentan con estructuras especializadas que obtienen de quienes las albergan, como el soporte y los nutrientes necesarios para su desarrollo; provocan en los árboles reducción de crecimiento, debilitamiento y, en infestaciones severas, la muerte.
Normalmente, en los bosques del país se tiene presencia de plagas y enfermedades que afectan selectivamente al arbolado débil.









